Imagino, preciosa, que un hombre.
Algo más, un amante discreto
Que se atreva a perderme el respeto.
En mi casa no hay nada prohibido
Pero no vayas a enamorarte
Con el alba tendrás que marcharte
Para no volver.
Olvidando que me has conocido,
Que una vez estuviste en mi cama,
Hay caprichos de amor que una dama
No debe tener.
Algo más, un amante discreto
Que se atreva a perderme el respeto.
En mi casa no hay nada prohibido
Pero no vayas a enamorarte
Con el alba tendrás que marcharte
Para no volver.
Olvidando que me has conocido,
Que una vez estuviste en mi cama,
Hay caprichos de amor que una dama
No debe tener.
Volví al bar a la noche siguiente
A brindar con su silla vacía,
Me pedí una cerveza bien fría
Y entonces no se
si soñé o era suya la ardiente voz
A brindar con su silla vacía,
Me pedí una cerveza bien fría
Y entonces no se
si soñé o era suya la ardiente voz
que me iba diciendo al oído,
Me moría de ganas, querido,
De verte otra vez.
Me moría de ganas, querido,
De verte otra vez.

No hay comentarios:
Publicar un comentario